Good afternoon, UK! ¡Buenos días, México!
Hablemos del viejo truco de buscar la contraoferta para incrementar sueldo. La empresa te prometió un incremento que no se dio o llevas varios movimientos laterales en la misma banda, por mencionar algunos ejemplos de situaciones que nos llevan a querer aplicar esta estrategia. O quizá no la estabas buscando pero presentaste tu renuncia y ya está ahí sobre la mesa. ¿Por qué no es recomendable aceptarla y por qué algunas empresas tienen incluso políticas que las prohíben? Existe algo llamado contrato psicológico o contrato emocional que nos une a nuestro trabajo. Cuando tu presentas tu renuncia o incluso antes, mucho antes, cuando empiezas a buscar trabajo, es altamente probable que ese contrato ya se haya roto. En el momento en el que empezamos a visualizarnos afuera o en otro lugar, estamos pisando un camino sin retorno. Eso, hablando del empleado(a). Pero, ¿qué hay de la compañía? Si la única forma de hacerle ver a la empresa que eres un elemento valioso es a través de tu renuncia, es mejor que te vayas de ese lugar. Si los ajustes de salario o las promesas de crecimiento solo se dan a la fuerza, es mejor decir adiós. De acuerdo con un estudio realizado por Wynne Consulting el 80% de las personas que aceptan una contraoferta, igual terminan dejando la empresa dentro de los siguientes 12 meses. Entonces, ¿vale la pena aplicar esta estrategia? No realmente. Haz un ejercicio de insight y descubrirás que cuando empiezas a buscar afuera es porque existe más de una razón. #career #careercoaching
Hablemos del viejo truco de buscar la contraoferta para incrementar sueldo. La empresa te prometió un incremento que no se dio o llevas varios movimientos laterales en la misma banda, por mencionar algunos ejemplos de situaciones que nos llevan a querer aplicar esta estrategia. O quizá no la estabas buscando pero presentaste tu renuncia y ya está ahí sobre la mesa. ¿Por qué no es recomendable aceptarla y por qué algunas empresas tienen incluso políticas que las prohíben? Existe algo llamado contrato psicológico o contrato emocional que nos une a nuestro trabajo. Cuando tu presentas tu renuncia o incluso antes, mucho antes, cuando empiezas a buscar trabajo, es altamente probable que ese contrato ya se haya roto. En el momento en el que empezamos a visualizarnos afuera o en otro lugar, estamos pisando un camino sin retorno. Eso, hablando del empleado(a). Pero, ¿qué hay de la compañía? Si la única forma de hacerle ver a la empresa que eres un elemento valioso es a través de tu renuncia, es mejor que te vayas de ese lugar. Si los ajustes de salario o las promesas de crecimiento solo se dan a la fuerza, es mejor decir adiós. De acuerdo con un estudio realizado por Wynne Consulting el 80% de las personas que aceptan una contraoferta, igual terminan dejando la empresa dentro de los siguientes 12 meses. Entonces, ¿vale la pena aplicar esta estrategia? No realmente. Haz un ejercicio de insight y descubrirás que cuando empiezas a buscar afuera es porque existe más de una razón. #career #careercoaching